|
|||||
![]() |
El Sida es el pez que se muerde la cola, un círculo eterno que une pobreza y enfermedad, donde las desigualdades económicas y sociales generan vulnerabilidad ante el Sida y donde el impacto que la enfermedad tiene en las economías, sistemas sanitarios o educativos provoca el cierre del círculo: a más pobreza más Sida, a más Sida más pobreza. El Sida afecta principalmente a los individuos en edades comprendidas entre los 15 y los 49 años, la edad productiva y reproductiva de la persona, justo cuando debía generar riqueza para sus países y familias. Al diezmar la población en edad productiva, el VIH desbarata la política fiscal y las finanzas del Estado. Deja tras de si escuelas sin profesores, sistemas sanitarios sobresaturados o familias arruinadas al dejar de trabajar un miembro enfermo al que hay que comprar costosos tratamientos. Las consecuencias económicas que a largo plazo tiene el Sida, teniendo en cuenta que aniquila la capacidad de trabajo de una generación que debería enseñar a trabajar a la siguiente, son enormes. De esta forma, las economías familiares de países con prevalencias parecidas a la de Sudáfrica (5,5 millones de enfermos, 2 de cada 10 personas) se reducirían en un 50% en tres generaciones. |
||||
|
|||||
globalSIDA-acción contra el Sida |
|||||